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Hay discos que se hacen para gustar y discos que se hacen para dejar de esconderse. Lo raro es hermoso, el cuarto álbum de Lara Modena y su segundo de larga duración después de dos EPs. Un disco de electropop y latin house que suena a los 2000, a Miranda, a Virus, a Röisyn Murphy. Pero que por debajo tiene otra conversación: la del miedo a exponerse, la del cringe como límite invisible, la de una pianista formada en el conservatorio que decidió, después de años de sentir que el pop no era "música de verdad", abrazarlo sin culpa.
El disco salió el 3 de junio, con la idea de que se escuche de principio a fin como una historia. Y esa historia arranca, según cuenta, con un prejuicio de la infancia. "De chica yo estudiaba mucha música académica, pero siempre todo muy tradicional: tango, folclore, jazz. Mi acercamiento a la música pop siempre estuvo velado por un sesgo, como de que esto no era música culta, no era música de verdad." La frase que terminó de destrabar eso la encontró pegada en un sticker, en un festival en Berlín: "Hating pop music doesn't make you deeper." (Odiar la música pop no te hace más profundo). "Vamos a abrazar eso. No queremos ser más esa imagen de músico que hace solamente música para músicos."
Ahí aparece también el título. Lo raro es hermoso nació antes que el disco: fue una frase que Modena le pasó a Leor —amigo, diseñador gráfico y artista multidisciplinario que viene haciendo el branding de sus discos desde 2024— para un póster. "Le pasé esa frase, que no era nada en ese momento. Hizo un póster divino, muy psicodélico, y ese póster me inspiró a hacer la canción Lo raro es hermoso. Y después dije: bueno, ya está, este es el título del disco." La tapa también es de Leor, rescatada este año de un diseño. "Le dije: Leo, tenemos que resucitar este diseño." El resultado tiene algo de afiche de película de Yorgos Lanthimos: bello e incómodo al mismo tiempo, que es más o menos de lo que trata todo el disco.
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El eje conceptual es el arquetipo de la mujer perfecta, la trad wife robotizada que aparece en el video de "Ideal": movimientos rígidos, estética inspirada directamente en Kraftwerk. "Estaba muy inspirado en Man Machine, el disco de ellos. Ese arte me flasheó mucho, cómo ellos parecen robots y juegan todo el tiempo con eso. Hay algo de ser lo que el sistema quiere que vos seas que te pone en un lugar deshumanizado. Por eso aparece esta figura del robot que intenta ser perfecto, cumplir con todas las tareas, y termina rompiéndose." La referencia se cruza con una influencia más under: la cuenta Mujeres que no fueron tapa, de Lara Pasquinelli. "Me influenció mucho durante la composición del disco, todos estos mandatos sobre lo que implica hoy ser mujer, y bueno, ser artista también."
Pero si hay una palabra que atraviesa todo: el cringe. Y ahí Modena tiene un pensamiento afilado: "Siento que la palabra cringe nos invita a encogernos siempre. Es como: mostrate menos, encogete, pasá desapercibido." La paradoja de las redes, dice, es que el mandato de autenticidad termina siendo otra jaula: "Sé lo suficientemente auténtico pero no seas raro. Sé lo suficiente raro como para ser cool, pero si te pasás, sos raro. Es medio complicado manejar la autenticidad con el tema de las redes."
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La herramienta que encontró para atravesar esa vergüenza aparece condensada en "Mantra", una de las canciones más viejas del disco. "Mantra crea cuerpo, cuerpo rompe ego." La frase nació después de ver un video de Julieta Wivel sobre un texto de David Lynch. "Cuando uno se agarra de un mantra personal que ayuda a atravesar esos momentos en los que sentís que deberías dar cringe, aparece un poder en liberarse de ese peso, que es la mirada de los demás sobre uno mismo." De ahí deriva una idea sobre la identidad artística: "Nacemos desnudos y después todo lo demás es drag. No hay una personalidad fija, es algo mutable. Entonces, ¿por qué un artista debería identificarse con la impresión que tiene la gente de él o de ella?"
A diferencia de Leyendas, construido a partir de singles, esta vez hubo una decisión desde el inicio: hacer un disco que funcionara como una unidad. Compuso más de una decena de canciones entre 2021 y 2024 hasta quedarse con diez, y terminó de darles forma junto a Tomás Pojagui, buscando un sonido más cercano al pop. El álbum también suma dos colaboraciones: "Hater", con Juana Ruda, una canción sobre la autocrítica y el peso de la propia mirada; y "Fantasía", junto a Leor.
Esa misma lógica atraviesa el show de presentación, previsto para octubre. Modena quiere alejarse del formato de "diva pop" para montar un live set continuo, con sintetizadores, percusión acústica y electrónica, pensado como un viaje donde la música no se detiene. "Mi objetivo principal es que la gente se sumerja en ese trance."
Entrevista x Julia Bartolini